El 19 de julio de 1976 cayeron
luchando por la revolución socialista algunos de los más destacados hijos de
nuestro pueblo, miembros y dirigentes del PRT-ERP: Mario Roberto Santucho,
Benito Urteaga, Domingo Menna, Ana Lanzilotto y Liliana Delfino.
Su vida es un ejemplo para todos
los luchadores y revolucionarios: su práctica militante, su disposición a la
pelea, su organización para la lucha revolucionaria y la toma del poder, su enraizamiento
en la clase trabajadora y el pueblo pobre, su definición ideológica por el socialismo,
su absoluta coherencia entre el planteo político y la práctica revolucionaria.
Así, Santucho y el PRT expresan lo
más alto de una generación que asumió la lucha contra la explotación y la
opresión de este sistema, organizándose, combatiendo por todos los medios
necesarios, ganando el apoyo y la participación obrera y popular, para tomar el
poder y construir una sociedad socialista.
Hoy, que la pelea contra la
opresión y la explotación se evidencia cada vez más necesaria, su tesón y
compromiso nos sirve de ejemplo para asumir las tareas de organización y lucha
que nos permitan avanzar por el camino de la revolución socialista.
Hay tareas evidentes. No contamos
con un partido revolucionario, y las corrientes que reivindicamos esa tradición
tenemos déficits en la influencia y desarrollo en el movimiento obrero y
popular. Ante ello es fundamental desarrollar nuestra militancia e impulsar la
confluencia en los distintos niveles de organización. Desarrollar la
organización de base poniendo el centro de los esfuerzos en la clase
trabajadora y sus organismos sindicales. Y avanzar en la recomposición política
con la perspectiva de forjar un partido revolucionario. Para ello, sin
abandonar el desarrollo de nuestras organizaciones, se nos plantea profundizar
los esfuerzos por acercar posiciones y prácticas, que puedan abrir un camino de
síntesis.
Los ejemplos de Santucho y el PRT
son hoy una guía fundamental para nosotros y muchos compañeros. De nuestra
capacidad para dar respuesta a las tareas actuales depende que esa perspectiva
revolucionaria ejerza verdadera influencia en el movimiento obrero y popular,
desarrollando una tendencia de lucha y organización que enfrente a la burguesía
y sea independiente de las propuestas reformistas de integración institucional,
es decir, que los revolucionarios nos convirtamos en una opción política
influyente para los trabajadores y el pueblo. Y así, con lucha y organización, avanzar por el camino de la revolución.
Por la organización desde las bases
contra las patronales, el gobierno y la burocracia.
Por la confluencia de las
organizaciones y activistas revolucionarios
Compañeros Mario Roberto Santucho,
Benito Urteaga, Domingo Menna, Ana Lanzilotto y Liliana Delfino: ¡PRESENTES!
19 de julio de 2012
Organización de Trabajadores
Revolucionarios
